anónimas

“Se me quedó la realidad entre los dientes, y sólo el paso del tiempo me desveló la verdad, empañada por las lágrimas de la culpa. No sé ni como ni cuando empezó todo, quería olvidar, pero las sombras ni con la oscuridad desaparecen, y mi alma hoy aún yace en aquel polígono industrial, junto al acoso, el abuso y la violación.”

– Mi nombre es Lía, soy adicta a las relaciones tóxicas, y estoy aquí porqué quiero cambiar mi futuro imperfecto.

Lía reconocía que algo iba mal, relación tras relación repetía el mismo patrón, los mismos golpes, sólo cambiaban las formas, había borrado de su memoria cualquier otra manera de relacionar-se, si es que nunca había existido otra. Necesitaba ayuda, y una mañana de junio, atrapada en otra relación que día tras día la destruía un poco más, decidió marcar el número de teléfono de su futuro perfecto, que su otra mano temblorosa aguantaba escrito en un trozo de papel.

El primer día al cruzar la puerta ya vi algo en ella, estaba dispuesta a cambiarlo todo, de esos días que pasaba entre amores imperfectos, que se le escurrían rápido entre sus dedos mientras aguardaba noches interminables de un cuerpo sin nombre, del que sólo conseguía alimentar aún más su sensación de soledad.

Las sillas estaban dispuestas en círculo, para verse el alma y mostrarse sinceras con ellas mismas, con el resto del grupo. Lía se sentía asustada. Recuerdo perfectamente sus primeras palabras, ¿y si Mikel se entera de que he estado aquí? Aun no estaba segura de no caer en la tentación de volverlo a llamar, y la primera vez que le mencionó el grupo la amenazó con partirle la cara si se enteraba que había ido a ese lugar de loqueros. Ante su amenaza decidió no asistir a esa primera sesión y pasar la noche de San Juan con él, tal y como le había prometido ante las mismas exigencias de siempre. Pero fue entonces cuando se convenció de que aquella sería su última noche, a partir de ahí emprendería su camino a ese futuro perfecto al que nunca terminaba de llegar por si sola, y así fue como asistió a la segunda sesión de nuestro grupo.

Todas anhelamos un futuro perfecto, pero el futuro imperfecto que llevamos tatuado bajo nuestra piel muchas de nosotras, generación tras generación, de nuestras madres, de nuestras abuelas, bisabuelas, de todas nuestras ancestras, a veces nos complica alcanzarlo. Pero vamos a ser valientes para un día darle la vuelta a nuestro mundo, porqué nuestro pasado no tiene porqué condicionar ni nuestro presente ni nuestro futuro.

{tema de febrero en el Club de escritura: futuro imperfecto/perfecto}

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